Las consecuencias de la prohibición de baño en La Pedriza

  • La prohibición de baño en la zona de La Pedriza ha traído una serie de consecuencias nefastas para otras zonas de baño de la Comunidad de Madrid.
  • Comerciantes de la zona ven mermados sus negocios con esta drástica medida.

Durante el año pasado, se prohibió utilizar La Pedriza como zona de baño. No todos los madrileños acuden a la piscina para saciar sus ansias de zonas de baño y, por este motivo, La Pedriza se convirtió en una zona atestada de visitantes. Por este motivo, se prohibió durante el año pasado el uso de La Pedriza para el baño, preservando así este espacio natural que se había degradado por el mal uso y la acumulación de basura. Esta medida fue adoptada por la Comunidad de Madrid que se ha reiterado este año en la decisión.

En la actualidad, y según el diario 20 minutos, en la actualidad solo está autorizado el baño en cinco zonas: Las Presillas (Rascafría), Los Villares (Estremera), el Embalse de San Juan y sus dos puntos de recreo de Virgen de la Nueva y El Muro (San Martín de Valdeiglesias) y Playa de Alberche (Aldea del Fresno). Como consecuencia de esta restricción, muchas de estas zonas están desbordadas de visitantes y la acumulación de residuos es preocupantes. Ecologistas en Acción ha denunciado en varias ocasiones que el Embalse de San Juan y la Playa de Alberche se han convertido en un vertedero, mostrando preocupación especialmente por la situación del primero.

Desde la Comunidad de Madrid, no descarta tomar medidas similares a las adoptadas en La Pedriza en otras zonas atestadas de visitantes, con el fin de preservar la naturaleza. Mientras tanto, comerciantes y hosteleros de la zona norte de la sierra madrileña ven cómo la drástica medida adoptada por el Ejecutivo ha afectado seriamente a sus negocios

Un comentario sobre “Las consecuencias de la prohibición de baño en La Pedriza

  • el julio 13, 2017 a las 1:49 pm
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    L@s montañer@s nos hemos quedado sin chapuzón tras la marcha por la poca responsabilidad de las personas que se quedaban en sillas, junto a la nevera, en la parte baja del río, creyendo estar en su mal cuidada ciudad

    Compartimos los espacios con otras especies. Si no somos capaces de ser cívicos en parajes naturales, bien está que se nos trate como a niñ@s, pero tal vez, papá PP, podría haberse preocupado de las necesidades de la gente, no sólo de sus coleguitas de corbata y tacón, y educar a las personas para usar y proteger al tiempo, la riqueza de tod@s. Podría, no sé, haber creado empleo, contratar personas cuya misión fuese clavar estupendas multas a guarros y guarras
    Justos pagan a la vez que “pecadores”, pero animales y plantas recuperan, en parte, sus derechos

    Salud y diversidad!

    Respuesta

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